La Percepción o la Realidad

mesa appleLa percepción es solo el pedazo de una torta llamada realidad. La realidad es una sola, completa, compleja y absoluta.

Los seres humanos no tenemos el don de la omnipresencia y por tanto no poseemos la capacidad de una compresión infinita de nuestro entorno: nos valemos de nuestros sentidos, por lo tanto estamos limitados.

a veces sorprende, por ejemplo, que un autor famoso (en su momento) escribió algo genial pero luego se descubrió que estaba equivocado por que omitir algo o por que en ese momento no se había descubierto algo que invalidaba su teoría o argumento. Es decir, la realidad siempre existió solo que no la masticamos por completo.

En la vida todos somos PACMAN, vamos comiendo pedacitos de la realidad en forma de elementos condensados en situaciones diversas. No solo se trata del acto de “comer” sino que necesariamente implica el acto de masticar correctamente y degustar los alimentos (la realidad).

Hay una escena de Ace Ventura donde está escalando un risco y se encuentra con un nido de águila calva con su polluelo y le pregunta si tiene hambre, ¿y que hace para alimentarlo? mira el vídeo.

En la vida real hay quienes no puede “procesar” los alimentos de la realidad, por mucho que tenga los hechos, las evidencias y las pruebas no tiene la capacidad de “comprender” lo que está pasando. Porque, precisamente, no se trata de verlo todo o tenerlo todo, sino de comprender y analizar, siendo esto último una etapa superior del pensamiento humano que requiere voluntad propia.

Voluntad propia porque hay gente que decidió no pensar porque le parece ya un proceso aburrido, tedioso y difícil prefiere más bien seguir comiendo comida procesada o masticada por otro. Prefiere ver la televisión, escuchar entrevistas, análisis y no pensar, es mucho más fácil no pensar.

Cuando la Percepción pasa a ser la Realidad para algunas personas, la publicidad y los mensajes en los medios de comunicación entran en el torrente sanguíneo mental como una droga sin filtro.

El hecho de ver y escuchar no es la realidad. Alguien dirá: pero yo vi que lo mató, pero tu NO sabes si esa realidad que ciertamente es un hecho “le disparó” corresponde con “toda la realidad”. El supuesto preestablecido mentalmente de que: “el que dispara es el malo”, impide analizar que de repente el que disparó lo hizo en defensa propia o que era un policía encubierto cumpliendo con su deber. Solo al comprender un hecho más allá del momento, más allá de la emoción, más allá de la percepción podemos cerrar el ciclo de comprender por lo menos de forma parcial la realidad.

Digo parcial porque sólo corresponde a la realidad particular de cada individuo. Si queremos comprender más este hecho podemos incluso llegar a saber que el policía le disparó a un narcotraficante, que tiene una red internacional de tráfico de drogas y que ese era su único momento para detenerlo. Pero como no es nuestra intención nos quedamos con nuestra realidad parcial.

Resalto esto: “nuestra intención, nuestra voluntad”. Y esto es el componente que en cierta forma sobre pasa todas las cosas. Si no existe la intención y la voluntad de entender, comprender y analizar de nada sirve obligar a otros a hacerlo. Es una cuestión personal.

Hay realidades, pero son solo partes/percepciones de una realidad completa, compleja y absoluta. No existe eso de que cada cabeza es un mundo, no. Cada cabeza es una percepción.

Nuestra realidad, o lo que pensamos que es la realidad, se fundamenta en que lo que ponemos sobre lo que yo llamo: la mesa de la realidad.

Una mesa tiene cuatro patas, la mesa de la realidad se compone de cuatro elementos: Educación, Experiencia, Cultura y Opinión.

Todo lo que pongamos sobre “esa mesa” se transforma en una realidad personal.

Es ese daltonismo psico-mental de cada ser humano. Por eso los daltónicos  que ven color rojo son comunistas y los daltónicos que ven azul son capitalistas. Y el que logre unificar ese daltonismo social que existe en cualquier sociedad llega a ser un líder. Pero el daltonismo no es la realidad sino una percepción distorsionada y errónea de la misma.

Al poner una manzana sobre esa mesa de la realidad (personal) todo cambia. La manzana puede ser grande/pequeña, medio llena, medio vacía, rojo manzana o rojo pasión, transgénica u orgánica, vieja o nueva, puedo pensar en apple o puedo pensar en el pecado, puede ser una pink lady o una fuji, en fin…

Muchos querrán quedarse con el hecho simple de que es una manzana. Y eso está bien, solo que no era una manzana sino una pera.

Anuncios

Acerca de Gabriel Niño

Escribo sobre temas que llamen mi atención no siguiendo ninguna regla en particular, gracias por visitarme.
Esta entrada fue publicada en Artículos de Opinión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s